Publicado el Deja un comentario

Cómo hablar de dinero con tu pareja

finanzas en pareja

No es ningún secreto que las finanzas en pareja pueden causar mucha tensión en las relaciones. A menudo evitamos hablar este tema al inicio de una relación, pero más tarde nos podemos encontrar con problemas cuando nos damos cuenta de que nuestra pareja tiene una perspectiva muy distinta en este aspecto.

El dinero es un aspecto importante en una relación, por lo tanto, conversarlo con tu pareja es clave para construir objetivos económicos en común. Sin embargo, un error habitual es asumir que nuestra pareja piensa como tú respecto al dinero y no consideramos de que cada persona es un mundo diferente. Por ejemplo, si estás acostumbrado a hacerte cargo de la gestión de tu dinero, será más fácil separar y gestionar el presupuesto de pareja con el personal, pero puede ser más difícil entender a tu pareja si trae otras costumbres.

Un error usual es no comunicarse y asumir por completo la responsabilidad financiera en una relación, sin importar si tu pareja está de acuerdo o se siente cómoda. Es mucho mejor abordar este tema abiertamente, sin tabúes, escuchando con cuidado y respeto lo que el otro tiene que decir. Recuerda que cada persona tiene una historia familiar diferente, y esto afecta directamente la forma en la que gestionamos nuestro dinero.

¿Cómo hablar de dinero con tu pareja?

El mejor momento para conversar con tu pareja es cuando se sienten bien, cuando están compartiendo planes futuros, proyectos y sueños juntos. Ese momento es perfecto para abrir este espacio. Casi todos los sueños tienen una parte económica y es bueno aterrizarlas en números para crear un plan juntos. Antes de entablar una conversación, asegúrate de cuidar el espacio donde conversarán, que no haya mucho ruido y crea un ambiente acogedor para ambos. La clave es tener apertura para escuchar sin juzgar al otro y estar dispuesto a compartir. Aquí tienes algunas preguntas recomendadas para empezar esta conversación:

  1. ¿Cómo te imaginas que alcanzaremos juntos estas metas financieras?
  2. ¿Cuáles son nuestros proyectos a largo plazo como pareja?
  3. que significa para ti el dinero, en una palabra.
  4. Como te sentirás si compartimos los gastos de otra forma
  5. Como podemos participar ambos en la gestión del presupuesto de pareja
  6. Que piensas sobre las cuentas mancomunadas, alguna vez has pensado en algo parecido para nosotros
  7. Cuál es tu opinión sobre [nombre del producto financiero] para invertir en forma conjunta
  8. Cuáles son tus prioridades financieras para nuestra relación en este momento
  9. Con qué frecuencia deberíamos revisar nuestras finanzas
  10. ¿Cómo eras las conversaciones con el dinero en casa? ¿Se conversaba sobre el tema?
  11. Como podemos apoyarnos mutuamente en nuestros objetivos personales
  12. Como podemos apoyarnos mutuamente en nuestros objetivos comunes.

Puntos específicos para desarrollar en pareja:

Objetivos financieros en pareja: qué quieren conseguir los dos, desde el punto de vista económico

Hablar de objetivos económicos con su pareja puede dar como resultado una conversación enriquecedora y muy crucial para su relación. Es fundamental que ambos estén en la misma página cuando se trata de alcanzar sus metas financieras. Esto implica sentarse a discutir qué quieren lograr juntos en términos de estabilidad económica, como ahorrar para una casa propia, pagar deudas, invertir en el futuro o simplemente tener ahorros suficientes para emergencias. Una vez que se establecen los objetivos financieros, es necesario crear un plan que los lleve a cumplirlos. Este plan puede incluir un presupuesto adecuado, un patrón de ahorro regular y, en algunos casos, hacer ajustes en su estilo de vida. En definitiva, hablar abiertamente sobre las finanzas puede mejorar su relación y llevarlos a lograr sus objetivos financieros juntos.

Asegúrese de que ambos están de acuerdo con la hora de elaborar un presupuesto: cuánto dinero tiene que gastar cada mes y a qué destinarlo.

Es importante que cuando elaboren un presupuesto, se sienten y discutan cuánto dinero se debe gastar cada mes y a qué destinarlo. Es crucial que ambos estén de acuerdo en la distribución de los gastos para evitar malentendidos y problemas financieros en el futuro. Pueden comenzar haciendo una lista de todos los gastos fijos y variables, y a partir de ahí, establecer un presupuesto que se ajuste a sus ingresos. No se preocupen si al principio cuesta trabajo adaptarse, lo fundamental es tener una comunicación constante y transparente para mantener las finanzas sanas y en orden.

Usen dos cuentas mancomunadas, una para los gastos fijos y variables mensuales, otro para los gastos de su lista de sueños y proyectos relevantes como viajes, departamento, etc. En ambas cuentan deben definir la frecuencia de aportes.

Recuerden que elaborar un presupuesto en conjunto es una herramienta valiosa para construir un futuro sólido y sin deudas. ¡Ánimo!

Hablen de los gastos y de cómo manejarlos, tanto individualmente como en conjunto

El gasto es una parte inevitable de la vida, pero a veces puede ser difícil controlarlo. A menudo hay desencadenantes que nos impulsan a gastar más de lo que esperábamos, ya sea el estrés, la emoción o simplemente enfermarnos de compras. Sin embargo, hay maneras de manejar estos desencadenantes, tanto a nivel individual como en conjunto. Como individuos, podemos establecer un presupuesto realista y mantenernos enfocados en nuestros objetivos financieros a largo plazo. Además, podemos compartir nuestros objetivos con amigos y familiares para que nos apoyen en nuestro camino hacia el control del gasto.

Establece reuniones mensuales para que todo esté bajo control

Una de las mejores maneras de mantener el control de los gastos es comparando el presupuesto con los gastos ejecutado en el mes. Este espacio es la oportunidad para revisar si se logró alcanzar el objetivo y establezcan planes de acción para corregir algún gasto en exceso. Estos espacios pueden ayudar a establecer una comunicación abierta y transparente, lo que a su vez puede reforzar la confianza de la relación.

Usar las cuentas, los estados de cuenta de las cuentas mancomunadas les permitirá tener el registro exacto de todo lo que han gastado durante el mes.

Mantenga un diálogo abierto sobre el dinero, sin juzgar ni culpar a nadie

Hablar de dinero puede ser un tema incómodo, especialmente si se trata de una situación financiera complicada. Sin embargo, es importante mantener un diálogo abierto y honesto sobre nuestros ingresos, gastos y problemas económicos. La comunicación es la clave para prevenir malentendidos y conflictos relacionados con el dinero. Es crucial recordar que no se debe juzgar ni culpar a nadie por su situación financiera. En lugar de eso, se debe bajar las barreras y hablar con sinceridad sobre cómo se pueden lograr metas financieras individuales y colectivas. Al final del día, una comunicación efectiva fortalecerá las relaciones y aumentará la confianza en las finanzas personales.

Buscar asesoramiento profesional de un planificador financiero si es necesario

Cuando se trata de tomar decisiones financieras importantes, es posible que te sientan un poco perdidos. No te preocupes, no están solos. Muchas personas necesitan buscar asesoramiento profesional de un coach financiero en algún momento de sus vidas. Un coach financiero puede ayudarles a establecer metas financieras, desarrollar un plan para alcanzar esas metas y brindarles orientación sobre las mejores formas de invertir su dinero. Además, pueden proporcionarte estrategias para ahorrar dinero y presupuestos para mantener sus finanzas en orden. Así que, si te sientes abrumado o confundido acerca de tus finanzas, considera buscar la ayuda de un coach financiero. No te arrepentirás.

Publicado el Deja un comentario

Consejos para organizar tus finanzas personales después de fiestas

Finanzas despues de fiestas

Después de Año Nuevo, es el momento perfecto para comenzar a organizar tus finanzas. Te comparto estos consejos:

Prepara un presupuesto de lo que gastarás en este año

Realiza un flujo de ingresos y egresos de todos los gastos que realizaras, este ejercicio es perfecto para realizarlo al inicio del año. El presupuesto te ayudará a ahorrar y controlar tu deuda; asimismo, te recomiendo que tengas un control semanal del monto presupuestado y el real gastado.

Yo trabajo mi presupuesto en una hoja de cálculo y luego lo ingreso a una aplicación (App) de mi celular que se llama Money Pro.

Si tienes dudas como realizar un presupuesto, este blog te puede interesar: Cómo elaborar un presupuesto 

Centraliza tus gastos en una sola tarjeta de débito o crédito

Usualmente, tenemos entre dos o más tarjetas de crédito y débito, pero en la medida que tengamos más gastos puede generarnos un desorden financiero y descontrol el consumo de cada tarjeta. Por otro lado, aún no existe una aplicación en el celular que centralice todos los movimentos de tus tarjetas crédito en diferentes bancos.

Evita consumir los gastos de tu tarjeta de crédito en cuotas

La tarjeta de crédito es equivalente a cualquier préstamo, pero con una tasa mucho más alta. En promedio las tarjetas de crédito tienen una tasa anual superior al 50% (TEA), en ese sentido, para tus compras es preferible que uses tu tarjeta de crédito con pago en una sola cuota para que no genere los intereses financieros.

Si tuviste la posibilidad de tener un dinero extra al culminar el año, úsalo para ahorrar, invertir o pagar tus deudas con tarjeta de crédito

Si recibiste un dinero extra en diciembre y aún tiene un saldo en tu cuenta bancaria o en el colchón, ahórralo o inviértelo lo más pronto posible, ya que luego será más fácil que lo gastes. Recuerda que antes de realizar cualquier inversión o ahorrar este monto, verifica las deudas vigentes que tienes, luego cancela las deudas que tienen un costo financiero alto en ese orden; por ejemplo, la de deuda en cuotas de tu tarjeta de crédito.

Utiliza aplicativos en tu celular para controlar los gastos

Una hoja de cálculo nos ayuda a preparar el presupuesto inicial, pero no están fácil de emplearlo para el control de los gastos reales que ejecutamos. Durante un día hacemos muchas operaciones, por ello, las aplicaciones en nuestros celulares pueden ayudarnos con el registro de nuestros gastos, incluso algunas apps permiten sincronizar y descargar los gastos automáticamente. Yo uso Money Pro, es muy bueno.

Usa la tarjeta de crédito para obtener beneficios

La tarjeta de crédito tiene como propósito principal generarte deuda con el sistema financiero, de eso no hay duda. Por ello, cualquier banco utiliza incentivos para que te afilies. Pero no tengas miedo a utilizarla, con responsabilidad y aprovechando sus beneficios. Todas las tarjetas de crédito tienen la opción de pagar los consumos sin generarte intereses, siempre y cuando realices el pago de tu saldo total en la fecha de pago; además, tienes un plazo en promedio de 30 a 45 días de financiamiento sin intereses. Cada consumo pagado con tu tarjeta de crédito, en función de la entidad emisora, acumulas millas, descuentos, kilómetros, etc.  En mi caso, uso el 90% de mis consumos con tarjeta de crédito, 8% en billetera electrónica y 2% en efectivo.

Espera un par de horas antes de comprar cualquier capricho

Hacer compras innecesarias es un mal hábito, pero puede causarte un dolor de cabeza si ese capricho es caro. Cuando quiero comprar un capricho algo caro, hay un truco que uso. Primero, estos caprichos aparecen repentinamente cuando veo algo que me gusta y no lo tengo en mi presupuesto. Segundo, siento urgencia en querer tenerlo lo más pronto posible conmigo. Tercero, aún pareciendo caro, lo quiero. Y por último, no pienso en mi presupuesto, solo creo que si puedo pagarlo. Si logro identificar todas estas señales, sé que es en un capricho, por lo que me espero 12 horas mínimo antes de comprar.

Establece límites

Una buena opción para cuidar tu bolsillo es establecer un límite en los gastos con la tarjeta de crédito y débito. En algunos aplicativos de los bancos tienen esta opción, en caso no lo tengas crea tu propio límite del gasto total del mes y lleva el control semanal. Te recomiendo emplear una app de finanzas personales, como te comente, yo utilizo Money Pro y me funciona.

No compres a última hora en días festivos, es el peor enemigo de tu bolsillo

Las compras navideñas tienen precios más altos debido a la gran demanda, lo mismo sucede durante el resto del año cuando tenemos días festivos. No hay tiempo para planificarte si se dejan las compras para el final, no te da tiempo para comparar los precios entre productos, ventajas, etc. Como resultado gastamos más, y se ve reflejado en las cuentas del siguiente mes. Si ya estás sobre una fecha especial, es mejor que revises los precios en las tiendas online, al menos de esa forma podrás comparar que precio que te conviene más, además, puedes encontrar otras ofertas.

¡Cuida tus finanzas personales que tu bolsillo te lo agradecerá en este 2023!

ordenar tus finanzas después de fiestas

 

Publicado el Deja un comentario

¿Conoces los hábitos financieros de tu pareja?

¿Conoces los hábitos financieros de tu pareja? El dinero no significa lo mismo para todos. Y cuando se trata de tomar decisiones financieras como pareja (desde el colegio de los chicos hasta un departamento), lo que significa el dinero para cada uno puede resultar un problema. Por eso, en este artículo te comparto algunos consejos para conocer mejor a tu pareja y su relación con el dinero.

Uno de los problemas que a menudo aparece en las parejas es discrepar en decisiones monetarias. Cuando estás solo, las decisiones con relación al dinero son más sencillas: tú eliges y te haces responsable de tus decisiones,

pero cuando estás en una relación de pareja, la situación cambia, porque ya no estás solo.

En la medida que conozcas los hábitos financieros de tu pareja, será más sencillo establecer un plan que tenga sentido para ambos, donde tú te sientas cómodo, tanto como tu pareja.

¿Cómo formamos el hábito financiero?

Cada hábito que formamos o lo que pensamos respecto al dinero proviene de casa. Lo que oías cuando eras niño, los modelos de referencia que había en tu familia y cualquier hecho emocional que te haya marcado en tu pasado respecto al dinero.

Por ejemplo, yo crecí con la creencia que el dinero era para acumularlo como medio para crear seguridad; es decir, existía un miedo a perderlo, y sin darme cuenta, asocié la acumulación como medio de seguridad y estabilidad. Luego de conocer esta forma de relacionarme con el dinero, entendí que esa forma de pensar me había ayudado hasta cierto punto de mi vida, pero era momento de corregirlo, ya que estaba anulando la posibilidad de tomar ciertos riesgos o atreverme a hacer cosas diferentes.

¿Cómo conocer el hábito financiero de nuestra pareja?

Después de analizar mi comportamiento, entendí que conocer lo que significa para mí era importante para conocer los hábitos que había formado con respecto a él. Entonces, si la historia te muestra aquello que puedes traer tú a la relación, conocer la historia de tu pareja con respecto al dinero también es importante. Esto te ayudará a entender cuál es la relación actual con el dinero que cada uno trae consigo y puede ayudarte a que descubras por qué están discrepando en este terreno.

Es muy importante entender que el dinero no significa lo mismo para todos

Por ejemplo, este ejercicio puede ayudarte a conocer mejor la relación de tu pareja con el dinero:

Siéntate con tu pareja y compartan el historial de cada uno: lo que escuchaban en casa, las frases, eventos que marcaron sus infancias, etc.

Averigua qué significa realmente el dinero (primero para ti y luego en el otro): ¿es sinónimo de seguridad?, ¿libertad?, ¿éxito?, ¿estabilidad?, ¿posición social? Esto te ayudará a identificar la relación que traen.

Luego, comparte lo que deseas actualmente, no de forma individual, sino como pareja.

Después de compartir entre ambos lo que significa el dinero para cada uno, habla de lo que quieres actualmente, ahora como pareja.

Escucha integralmente a tu pareja, no te quedes en las palabras: es decir, observa su sentir, su entusiasmo, su ansiedad, preocupación.

Mira su cuerpo, ¿está tenso?, ¿está relajado?, ¿cómo te está contando la historia que están compartiendo? Todo eso te ayudará a ti, y a tu pareja, a ser uno solo en este aspecto.

Después de esto, pónganse de acuerdo sobre los objetivos y actitudes generales con relación al dinero.

Finalmente, creen una lista de las acciones que están de acuerdo, (y con las cuales coinciden), y escríbanse en una hoja, para que, si en algún momento surge un problema, con mucho cuidado y tacto, ambos recordarán el acuerdo realizado.

Si no conoces qué relación tiene tu pareja con el dinero, no conoces lo que piensa y siente respecto a ello, y lo que puedes estar haciendo es juzgar su actuar si no piensa como tú.

Recuerda que lo obvio para ti, no necesariamente lo es para tu pareja.

Finalmente, si somos tan diferentes y nos seguimos eligiendo a pesar de todas nuestras imperfecciones, es porque ambos estamos trabajando para ser mejores personas. ¿Te atreves a mejorar tus finanzas en pareja?

Publicado el Deja un comentario

Buenas prácticas para mejorar nuestras finanzas

Hábitos financieros, tal vez has escuchado esta frase, o tal vez no. Hoy revisaremos un poco más sobre este importante tema relacionado directamente con nuestro bienestar financiero. ¡Empecemos!

¡El otro mes ahorro! ¡Lo tuve que comprar estaba de oferta! ¡Lo pago en cuotas! posiblemente hemos escuchado (o dicho) estas frases en más de una ocasión, son expresiones que se repiten una y otra vez como en «automático», una respuesta aprendida por el entorno o influenciada por el marketing de consumo, que con el paso del tiempo pasan a formar parte de nuestro comportamiento o cultura financiera.

A lo largo de nuestra vida, nos relacionamos con el dinero y construimos hábitos financieros. Estos son parte esencial para reconocer e identificar los motivos de nuestra tranquilidad financiera o nuestros problemas constantes con el dinero.

Entender que estos comportamientos aprendidos afectan nuestras finanzas personales es el primer paso para empezar a mejorar como parte de nuestra educación financiera.

Empecemos por el principio.

 

¿Qué son los hábitos?

Los hábitos son todos los comportamientos, pensamientos y emociones que nuestro cerebro ha aprendido, tomando en cuenta también que son escurridizos debido a que se dan de manera automática e inconsciente, activándose antes de que te detengas a pensar en cómo te pueden ayudar o cómo te metieron en un problema financiero.

Ok, ya sabemos qué son los hábitos pero,

 

¿Cómo se forman los hábitos financieros?

¡Pues, simple! Haciendo algo una y otra vez, es decir, a través de repeticiones pero además, también se forman a través de referencias. Nuestra primera referencia es nuestro círculo más cercano, es decir, nuestros padres o hermanos.

Uno de los primeros hábitos que formamos es el de los gastos. Muchos nos iniciamos en el uso del dinero con las propinas que nos daban nuestros padres para gastar en el colegio. Esas fueron nuestras primeras decisiones financieras, aprendimos que solo podemos gastar lo que recibimos; no podemos gastar más. Esta costumbre es buena, pero casi siempre se va perdiendo a medida que crecemos, obtenemos mayores ingresos o accedemos al crédito, es entonces cuando creamos otro hábito: el de endeudarnos constantemente.

Los hábitos financieros más profundos empezaron a formarse cuando éramos niños o adolescentes dentro de la economía doméstica. En casa, alguna vez, escuchaste frases como “No alcanza”, “No es fácil conseguir dinero para la casa”, “Tú no entiendes qué es trabajar”, “Me sacrifico para conseguirlo”, Etc. Estas frases generan una relación de escasez con el dinero y sin notarlo se quedan en nuestro inconsciente.

Es importante revisar qué hay detrás de cada decisión que tomamos para el uso de nuestro dinero, sobre todo cuando existe algún conflicto entre lo que deseamos hacer y lo que terminamos realizando. Es el caso de aquella persona que sabe que ya excedió su capacidad de pago, quiere salir de sus deudas pero continúa haciendo compras innecesarias, alargando así su malestar no sólo financiero, sino también emocional.

Entonces, ¿solo existen los malos hábitos financieros? No, tranquilo, ahora lo explico.

 

Tipos de hábitos financieros

Existen hábitos financieros buenos y malos. Su clasificación depende de los impactos positivos o negativos en nuestro bienestar integral, salud, amor y dinero.

Podemos clasificarlos en cinco tipos:

  • Hábitos de gastos
  • Hábitos de ingresos
  • Hábitos de deuda
  • Hábitos de ahorro
  • Hábitos de inversión

Probablemente seamos unos expertos en generar hábitos de gasto y deuda, como hemos observado en los párrafos anteriores, pero no somos tan buenos en los de inversión, ahorro y de diversificación de ingresos.

Recuerda, nunca es tarde para empezar, y qué mejor que hacerlo para obtener nuestra tranquilidad financiera.

Entender y conocer nuestros hábitos financieros nos ayudará a reconocer la relación que hemos creado con el dinero, ya sea de abundancia o de escasez.

En mi opinión, abundancia no siempre significa tener grandes cifras en la cuenta bancaria, poseer propiedades o varios negocios; ser abundante significa sentirte en paz y en gratitud contigo mismo. ¡Recuerda que la definición la pones tú!